¿Por qué más tiempo libre NO nos hace más productivos? La respuesta está en la organización

    La mayoría de quienes sufrimos trabajar o estudiar en pandemia sabemos que nuestra productividad y actividades no incrementó aunque gozamos de muchísimo más tiempo libre. Hubieron trabajos atrasados, un empeoramiento en la salud y mucho tiempo invertido en series de Netflix. ¿Por qué sucedió eso? Muchos deseamos más tiempo libre y culpamos a nuestras obligaciones de robarnos la posibilidad de hacer otras cosas, ya sea estudiar algo nuevo, ejercitarnos, juntarnos con amigos y familia, o simplemente descansar. No importa cuánto deseemos racionalmente hacer lo que es bueno para nosotros, el malvado mono de la procrastinación nos persigue y nos arrastra a la «gratificación instantánea» (Urban, 2016). Bueno, ciertamente es en parte culpa nuestra y culpa de la pandemia, pero no es que no hay nada que pudiésemos hacer. La clave es la siguiente: organizar correctamente nuestras áreas de actividad es esencial para evitar el lado oscuro de la fuerza.


    El muchacho en la imagen superior claramente no sabe organizar bien sus áreas y no cumple con sus tareas. Quizás ahora se ve contento, pero en unas horas o días va a estar llorando desconsolado mientras come helado y sigue atrasando sus deberes. Entonces, ¿qué podemos hacer para no ser como él? Las áreas que uno debería organizar en zonas separadas, si es posible, son el ejercicio, la recreación, el sueño y la creación (Grey, 2020). Es importante no llevar tareas que se hacen en un área a otra. No debemos comer donde dormimos, o jugar a la Switch donde trabajamos. Es entendible que hay personas que viven en espacios muy chicos o compartidos, pero hay que hacer lo posible para crear los límites de estas zonas lo más definidas posibles y evitar desorganizarlas. Si queremos jugar, entonces hay que ir al área de recreación; si vamos a trabajar, a la de creación; para dormir, está la de sueño; y para ejercitarse está el área de ejercicio. No hay por qué obligarse a estar en una zona que uno no quiera usar, pero sí es fundamental no contaminar una con elementos de la otra para cuando uno quiere hacer lo que tiene que hacer y no caer en la tentación de hacer otra cosa. Imaginemos que tengo un trabajo práctico para la semana que viene. Si mi área de trabajo y recreación están demasiado juntas (por ejemplo, mi computadora rodeada de consolas en mi habitación), es muy probable que me distraiga; esto incluye a las redes sociales. Sin embargo, si tuviese mis redes sociales apagadas cuando trabajo, las notificaciones sin sonido y mi computadora (en este caso, una computadora portátil) lejos de mis consolas, digamos, en la sala de estar, seguro que voy a hacer un trabajo mucho más eficiente que en el caso anterior. Por lo tanto, delimitar estas zonas es fundamental para huir del pánico de no hacer nuestras tareas a tiempo.

    Por otro lado, tenemos dos áreas más que nos conciernen además de las espaciales. Si bien es importante tener nuestras zonas delimitadas, nuestra salud mental y la organización virtual son casi igual de importantes. Es fundamental saber tomar respiros cada cierto tiempo cuando estamos estudiando o trabajando. Lo ideal sería levantarse cada 20 minutos a caminar unos segundos y volver; estar sentados es terrible para nuestra salud y más aún si nuestra computadora está encerrada entre cuatro paredes oscuras sin ventanas. Eso es otro punto a tener en cuenta, la correcta ventilación de la habitación, el color de las paredes y las luces son importantes. En mi caso, no puedo trabajar si estoy bajo una luz blanca fría LED. Simplemente me deprimo como un perrito bajo la lluvia y es que cada uno tiene sus mañas. El ejercicio es importantísimo también; agregar actividades como yoga, reiki, meditación casera o escapadas espirituales son muy útiles para no perder catastróficamente la cordura después de 10 horas seguidas de consumo. También, me parece pertinente nombrar la importancia de la presencia de plantas y animales en nuestro entorno. Aunque sea un pequeño hámster que nos haga compañía y un grupo de flores falsas, cambian drásticamente el entorno de trabajo. Otros puntos ergonómicos como una silla cómoda, un mouse que no nos rompa la muñeca y usar parlantes para no perder los oídos es esencial, pero si el entorno que nos rodea es sombrío y no tomamos pausas, vamos a notar un deterioro general de nuestro trabajo y como personas.

    La organización virtual es también un punto clave, aunque más bien depende de nuestras mañas. Hay quienes desean tener todo en orden, con carpetas nombradas por proyectos y fechas en el calendario, y también hay quienes no soportan la super organización y necesitan un desorden organizado, como es mi caso. Sé donde está todo y el todo sabe donde estoy yo; es un tema de encontrar lo que es más cómodo para uno. Lo que es fundamental es saber organizar nuestras aplicaciones para que no nos distraigan de nuestro trabajo. Es cierto que hay personas que trabajan con las redes sociales, pero no por eso se justifican de esta regla. Es fundamental saber alejar nuestras redes personales, que representan ocio e improductividad cuando es pertinente. Hay muchos temporizadores para marcarnos cuando tomarnos una pausa, bloqueadores de aplicaciones y hasta cajas para meter el celular ahí y tirar la llave a donde no podamos verla. Ese, quizás, es el punto clave; si no lo veo no es real. Lo que más nos distrae es lo que llama nuestra atención. Solo hay que sacarlo de nuestra vista y lograr que no haga ruido; bloquear nuestras apps bajo temporizadores, así como ciertas páginas web cuando hacemos nuestro trabajo. ¡Huyan del consumismo virtual!

    No hay que culpar a la falta de tiempo por no llegar a ninguno de nuestros objetivos, aunque sea tentador apuntar con el dedo al universo por nuestras falencias en vez de hacernos realmente responsables; es la falta de organización la que nos lleva a procrastinar. Hacer varios deportes, estudiar, tener amigos, estar en pareja, trabajar y jugar a los Sims 4 no es imposible, pero definitivamente requiere de nuestro esfuerzo para organizarnos. Soy un fiel creyente de la organización espacial y de los calendarios. La verdad es que el tiempo mucho veces nos sobra. Aún así, es importante saber que siempre tiene que haber tiempo para el ocio y la improductividad. Oficios como la traducción y todo lo relacionado con el trabajo desde casa sufrieron gravemente en la pandemia, porque si bien estos consejos siempre existieron, nunca fueron tan pertinentes para la supervivencia moderna como lo fueron en ese periodo. Es muy real cómo la mala organización espacial, virtual y mental puede verdaderamente arruinar nuestra vida. Por lo tanto, vivamos con moderación y ¡organicemos nuestras vidas! 


Material de referencia:
GREY, C. [En línea] Spaceship You. <https://www.youtube.com/watch?v=snAhsXyO3Ck> (septiembre de 2022).
URBAN, T. [En línea] Inside the mind of a master procrastinator. <https://www.youtube.com/watch?v=arj7oStGLkU&t=0s> (septiembre de 2022).

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